Ya no está con nosotros su presencia digna, su voz apasionada ni su entrega en la lucha contra los molinos de la injusticia y los atropellos. Pero su legado está en todos aquellos -comulguemos o no con sus ideas-, que conocieron la fuerza de una mujer que no sólo bebió en la realidad cotidiana, sino también en los libros –sus compañeros de toda la vida- la nobleza de los grandes.


Ariel Dorfman da alas a los libros.Extraídos generosamente de su biblioteca personal, estos libros –leídos y releídos por el autor- serán dejados en libertad el próximo 23 de abril en el Punto Libro Libre de la Universidad Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez y en el Bibliometro Plaza de Arma, como una forma de celebrar el Día del Libro.
¿Tienes hambre de lectura...?
Creemos que Enrique Lihn habría estado de acuerdo en escribir a veces su famoso poema con el verbo leí, en vez de escribí. Para un ciudadano no-escritor, este cambio puede ser más que válido. Desde la valiente e ingeniosa Sheherezade, hasta cualquiera de nosotros, personas comunes y corrientes, la lectura puede, literalmente, salvar, cambiar o abrir nuevas puertas y ventanas en nuestras propias vidas.